Un ataque armado durante la celebración judía de Janucá en Bondi Beach, Australia, dejó 15 muertos y decenas de heridos. Las autoridades calificaron el hecho como un acto terrorista y antisemita.

Un tiroteo masivo ocurrido el domingo en Bondi Beach, una de las playas más concurridas de Sídney, dejó 15 personas muertas y al menos 42 hospitalizadas, informaron las autoridades de Nueva Gales del Sur. El ataque se produjo durante una celebración de Janucá, festividad judía conocida como la Fiesta de las Luces.
La policía confirmó que los atacantes eran padre e hijo. Uno de ellos, de 50 años, murió durante la balacera, mientras que el otro, de 24, permanece hospitalizado bajo custodia. Las autoridades señalaron que no se buscan más sospechosos.
Inicialmente, el balance de víctimas fatales era de 11, pero fue elevado a 15 tras las labores forenses. De acuerdo con la policía, unas 1.000 personas se encontraban reunidas en la playa para el evento al momento del ataque.
Ataque calificado como terrorista y antisemita
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, condenó el hecho y afirmó que se trató de un ataque dirigido contra la comunidad judía australiana. En un mensaje televisado, calificó el tiroteo como un acto de odio, antisemitismo y terrorismo, y anunció que las banderas del país ondearán a media asta en señal de duelo.
Albanese aseguró que el gobierno tomará todas las medidas necesarias para combatir el antisemitismo, sin descartar endurecimientos legislativos una vez concluya la investigación.
Por su parte, la policía de Nueva Gales del Sur indicó que el ataque fue clasificado oficialmente como terrorista y confirmó el hallazgo de artefactos explosivos improvisados en un vehículo vinculado a los agresores, estacionado cerca de la playa.
Investigación en curso
Las autoridades continúan analizando la evidencia y reconstruyendo los hechos para determinar la motivación exacta del ataque y si existieron planes adicionales. La zona de Bondi Beach permaneció acordonada durante horas mientras se realizaban peritajes.
El tiroteo ha generado condenas internacionales y renovó el debate sobre seguridad, extremismo y antisemitismo en Australia, en un contexto de creciente preocupación por ataques de odio en distintas partes del mundo.




