Un informe de la DEA expone presuntos nexos financieros, militares y terroristas entre el régimen de Venezuela e Irán.

Un informe de la DEA revela que el régimen de Nicolás Maduro habría consolidado durante años una alianza estratégica con Irán, incluyendo cooperación financiera, militar y presuntos vínculos con estructuras consideradas terroristas.
Estas relaciones se remontan a la etapa en la que Maduro consolidaba su poder, en un contexto de sanciones internacionales y aislamiento político, lo que llevó al gobierno venezolano a buscar aliados fuera de Occidente.
Según el informe, la relación entre Venezuela e Irán habría incluido:
- Cooperación financiera, para evadir sanciones internacionales mediante redes opacas.
- Apoyo logístico y militar, incluyendo transferencia de tecnología como drones.
- Vínculos con actores señalados por terrorismo, a través de estructuras de financiamiento y operaciones internacionales.
Además, documentos de inteligencia señalan que estas alianzas permitieron al régimen sostenerse económicamente pese a las restricciones impuestas por Estados Unidos y otros países.
El informe refuerza las acusaciones previas de Washington contra Maduro, quien enfrenta cargos por narcotráfico y terrorismo en tribunales estadounidenses tras su captura en 2026.
Analistas advierten que estos hallazgos podrían aumentar la presión internacional sobre Venezuela y reconfigurar el panorama geopolítico en América Latina y Medio Oriente, especialmente por la participación de actores vinculados a redes ilícitas.




