El aeropuerto de New Orleans reportó la mayor tasa de ausencias de agentes TSA en EE.UU., afectando los viajes durante el cierre parcial del gobierno.

New Orleans lidera ausencias de personal TSA a nivel nacional
El Louis Armstrong New Orleans International Airport registró la mayor tasa de ausencias de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) entre los principales aeropuertos de Estados Unidos, según datos federales.
Durante el fin de semana, el 42.3% de los agentes TSA en el aeropuerto no se presentaron a trabajar, una cifra significativamente superior al promedio nacional, que se ubicó en 11.76%.
Impacto del cierre del gobierno en el personal aeroportuario
La situación ocurre en medio del cierre parcial del gobierno federal, que ha obligado a miles de empleados de TSA a trabajar sin recibir salario.
Esta condición ha llevado a un aumento en las ausencias laborales, afectando la operación de aeropuertos en todo el país, pero con un impacto especialmente notable en New Orleans.
Largas filas y retrasos en vuelos
La falta de personal ha generado largas filas en los puntos de control de seguridad, retrasos en vuelos y complicaciones para los viajeros.
Autoridades recomiendan a los pasajeros llegar con varias horas de anticipación ante el aumento en los tiempos de espera.
ICE desplegado para apoyar operaciones
Ante la escasez de personal, el gobierno federal ordenó el despliegue de agentes de ICE (U.S. Immigration and Customs Enforcement) en varios aeropuertos, incluido el de New Orleans.
Estos agentes están apoyando en tareas operativas para mantener el flujo de pasajeros y la seguridad en las terminales.
Crisis se repite por segundo fin de semana consecutivo
Es la segunda vez en menos de una semana que el aeropuerto de New Orleans registra una de las tasas más altas de ausencias de personal TSA en el país.
Otros aeropuertos, como Atlanta, también reportaron cifras elevadas, aunque por debajo de New Orleans.
Sin acuerdo político, la situación podría continuar
El conflicto en el Congreso sobre el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sigue sin resolverse, lo que mantiene la incertidumbre sobre cuándo se normalizará la situación.
Mientras tanto, viajeros y autoridades enfrentan un escenario de alta demanda y recursos limitados.




