
New Orleans, Louisiana.
La agricultura en Louisiana depende en gran medida del trabajo migrante. Desde la recolección de crawfish hasta la cosecha de fresas y verduras, muchos agricultores aseguran que sin estos trabajadores, la producción de alimentos se vería gravemente afectada.
La mano de obra migrante, esencial para los campos
En Savoy Farms, ubicada en Acadia Parish, los trabajadores migrantes dedican largas horas a recorrer estanques en busca de crawfish. El dueño de la granja, David Savoy, asegura que ha intentado contratar trabajadores estadounidenses, pero pocos se quedan. Por ello, depende del programa H-2A, que permite traer trabajadores temporales cuando no hay suficiente mano de obra local.
Louisiana se encuentra entre los estados con más visas H-2A emitidas, con más de 12,000 trabajadores migrantes presentes en los campos en cualquier temporada.
Impacto en los precios y la economía local
En Tangipahoa Parish, la familia Liuzza enfrenta una situación similar. Sus trabajadores migrantes plantan, cosechan y empacan fresas, el fruto que impulsa la economía de esta región. Los agricultores aseguran que aumentar los salarios para atraer más trabajadores estadounidenses implicaría subir los precios en supermercados, afectando a los consumidores.
Migrantes como parte de la familia agrícola
Para muchos agricultores, los trabajadores migrantes no son solo empleados: son parte de la familia. Wendy Enriquez, hija de migrantes, ahora dirige su propia granja en Tangipahoa. Aunque nació en Estados Unidos, las recientes operaciones de ICE han aumentado el temor entre los trabajadores, incluso entre quienes tienen documentos legales.
Caminos hacia la estabilidad y legalidad
Los agricultores piden vías más seguras y estables para que los trabajadores migrantes puedan obtener un estatus legal duradero. David Savoy afirma que darles seguridad y estabilidad no solo respalda a sus familias, sino que también garantiza el futuro de la agricultura en Louisiana.
El gobernador Jeff Landry ha señalado que no apoya una amnistía general, pero sí considera opciones de visas de trabajo más prolongadas para quienes llevan años contribuyendo a la agricultura del estado.
Mientras la demanda de alimentos a precios accesibles continúe creciendo, los agricultores aseguran que la presencia de trabajadores migrantes seguirá siendo esencial en los campos de Louisiana. Garantizarles seguridad y estabilidad es clave no solo para sus familias, sino para mantener la producción agrícola y la economía local.




