Líderes de la industria turística expresaron opiniones divididas ante la posibilidad de que el presidente Donald Trump despliegue tropas de la Guardia Nacional en New Orleans para reforzar la seguridad pública.

New Orleans ha sido mencionada entre las ciudades donde el Gobierno federal podría enviar tropas con el objetivo de mejorar la seguridad. Sin embargo, la propuesta genera distintas reacciones tanto en el sector empresarial como en la industria turística, que depende en gran medida de la percepción de hospitalidad.
Walt Leger, presidente y director ejecutivo de New Orleans & Company, explicó que algunos clientes y negocios ven con buenos ojos la presencia de la Guardia Nacional como un refuerzo a la seguridad, mientras que otros la consideran preocupante para la imagen de la ciudad.
“Al final del día queremos que la gente se sienta segura y bienvenida. La forma en que se despliegue tendrá un impacto en esa percepción”, señaló.
Seguridad vs. percepción turística
La ciudad se encamina hacia su tercer año consecutivo con una reducción en delitos y homicidios, gracias al trabajo coordinado entre comunidad y la policía local. Leger sostuvo que, si llega a concretarse, el despliegue debería realizarse de manera estratégica y en coordinación con las autoridades de seguridad locales.
Algunos empresarios también se pronunciaron. David Rubenstein, copropietario de negocios en Canal Street, destacó que, con la escasez de más de 300 oficiales en el Departamento de Policía de New Orleans, el apoyo federal podría ser útil, pero solo si la jefatura de policía decide cómo y dónde se usarían las tropas.
Sin órdenes oficiales aún
Aunque otras ciudades como Memphis ya han recibido tropas de la Guardia Nacional, hasta ahora no existen órdenes oficiales para New Orleans. El debate continúa abierto, mientras líderes locales piden que cualquier decisión se tome priorizando tanto la seguridad como la imagen de la ciudad frente a visitantes y turistas.




