Madre e hija llevan recetas familiares a Barrio Bites, su nuevo emprendimiento en Mid-City con café artesanal y postres hechos desde cero.

Dos hondureñas están dejando huella en Nueva Orleans con un emprendimiento que mezcla tradición, sabor y esfuerzo familiar. Se trata de Barrio Bites, una cafetería ubicada en Mid-City que nació del amor por la cocina de Laura Bueso y su madre, Victoria Melgar.
La historia comenzó en casa, donde ambas experimentaban con recetas familiares. “Mi mamá siempre ha disfrutado hornear, y comenzamos usando sus recetas en la cocina de la casa”, cuenta Victoria. Esa conexión con la cocina tiene raíces profundas en su cultura hondureña, donde desde pequeña aprendió junto a su abuela, especialmente en el mundo de la repostería.

Con el tiempo, Laura decidió profesionalizar su pasión y estudió en el Instituto Culinario y de Hospitalidad de Nueva Orleans, graduándose en 2019. Hoy, ese conocimiento se refleja en un menú variado que incluye desde la tradicional baleada hondureña hasta focaccia, sándwich cubano y opciones con influencias italianas y portuguesas.
Antes de abrir su propio local, madre e hija comenzaron vendiendo en mercados comunitarios, donde fueron ganando clientela y experiencia. Ahora, en Barrio Bites, ofrecen café etíope y nicaragüense, acompañado de productos frescos elaborados completamente en el lugar. “Todo es hecho aquí, nada es comprado”, aseguran.

Uno de los aspectos que más destaca es el cuidado en cada detalle: desde los jarabes artesanales hasta la decoración del espacio, construida en familia. “Todo lo hicimos con mi novio, él me ayudó a hacer las mesas y sillas, y mi hija eligió los colores”, explica Laura.
Entre los productos más populares se encuentran el basque cheesecake y el banana coffee, que ya se han convertido en favoritos de los clientes.




