El presidente Donald Trump publicó una imagen de Venezuela como estado 51 de EE. UU., desatando rechazo regional y la reacción del presidente colombiano Gustavo Petro.

La controversia se desató luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compartiera en redes sociales una imagen en la que aparece el mapa de Venezuela cubierto con la bandera estadounidense y la frase “State 51”.
La publicación omitía además el territorio del Esequibo, una zona en disputa entre Venezuela y Guyana, lo que aumentó las tensiones políticas en la región.
President Trump posts on TruthSocial. pic.twitter.com/vFfN5xKxCG
— Donald J Trump Posts TruthSocial (@TruthTrumpPost) May 12, 2026
Según el contenido difundido, la propuesta ha sido interpretada como una provocación política que reaviva el debate sobre la soberanía venezolana y el rol de Estados Unidos en América Latina.
La publicación generó una rápida reacción internacional. Uno de los pronunciamientos más destacados fue el del presidente colombiano Gustavo Petro, quien rechazó la idea y aseguró que cualquier decisión sobre el futuro de Venezuela debe depender exclusivamente de su pueblo.
Petro calificó la propuesta como contraria al legado independentista de Simón Bolívar y advirtió que no puede existir ninguna forma de anexión sin la voluntad de los ciudadanos venezolanos.
Desde Venezuela, autoridades también han rechazado cualquier posibilidad de pérdida de soberanía, reiterando su postura de defensa territorial.
El episodio se suma a una serie de tensiones diplomáticas recientes en la región, donde Venezuela sigue siendo un punto central del debate geopolítico entre Estados Unidos y América Latina.
Expertos señalan que una eventual anexión sería jurídicamente inviable sin aprobación del Congreso estadounidense y sin el consentimiento del pueblo venezolano.
La situación mantiene abierta la discusión sobre el uso político de redes sociales en temas de política exterior.
El gesto de Trump reaviva el debate sobre soberanía, influencia regional y límites del discurso político en redes sociales, mientras América Latina sigue reaccionando ante una propuesta que, por ahora, solo genera controversia.




