La cadena de café anunció una nueva ronda de cierres y despidos como parte de un plan de reestructuración de US$ 1.000 millones en medio de un debilitado mercado laboral.

Cierres de tiendas en América del Norte
Starbucks confirmó que cerrará 434 locales en América del Norte antes de finalizar septiembre, lo que equivale aproximadamente al 1 % de sus operaciones en la región. La compañía pasará de tener 18.734 a 18.300 establecimientos, según anunció su CEO, Brian Niccol.
El ejecutivo explicó que la decisión responde a un análisis de desempeño: las tiendas seleccionadas “no lograron generar el entorno físico esperado por clientes y socios, o no mostraron un camino hacia la rentabilidad”.
Despidos en la sede central
Además de los cierres, Starbucks informó que despedirá a 900 empleados corporativos adicionales. Estos se suman a los cerca de 1.000 recortes de febrero, con lo cual la reducción total de personal en 2025 asciende a casi 2.000 trabajadores.
Los empleados afectados recibirán indemnizaciones y paquetes de apoyo. También se eliminarán varias vacantes abiertas como parte del ajuste.
Remodelaciones y nueva estrategia
A pesar de la reestructuración, la compañía afirmó que planea invertir en la remodelación de más de 1.000 locales, con cambios como:
- Sillas más cómodas.
- Mayor número de enchufes.
- Colores más cálidos en sus interiores.
Starbucks también continúa renovando su menú, reduciéndolo en un 30 % e introduciendo nuevos productos como croissants, snacks con proteínas y bebidas con agua de coco.
Contexto financiero
Niccol asumió la dirección de la compañía hace un año con la meta de revitalizar la marca. Sin embargo, los resultados financieros no han cumplido las expectativas: las acciones de Starbucks han caído un 12 % y las ventas no muestran signos de recuperación.
La empresa espera que el plan de reestructuración, valorado en US$ 1.000 millones, fortalezca sus operaciones y la prepare para un crecimiento sostenido en el mediano plazo.
Polémicas recientes
La cadena también ha enfrentado controversias con empleados, especialmente por cambios en uniformes que derivaron en demandas y por la complejidad de algunas bebidas nuevas que generan presión en horas pico.
Aun así, Starbucks insiste en que su objetivo es construir una compañía “más fuerte y resiliente”, capaz de generar más oportunidades para socios, proveedores y comunidades.




