Residentes y dueños de negocios en Jefferson Parish denuncian facturas de agua extremadamente altas, algunas cercanas a $1,000. La compañía de agua explicó los factores detrás de los aumentos.

Durante los últimos meses, propietarios y familias en Jefferson Parish han reportado un incremento significativo en sus facturas de agua, según reportó WDSU. En algunos casos, las cuentas se han triplicado en comparación con años anteriores, generando preocupación en negocios locales y hogares que aseguran que los costos se han vuelto difíciles de sostener.
Vecinos de zonas como Metairie y Church Street afirman que sus recibos alcanzan cifras que antes consideraban impensables, incluso con un consumo que aseguran no ha variado. Algunos propietarios señalaron que han revisado sus instalaciones sin detectar fugas, pero aun así enfrentan montos que superan los $800 mensuales.
Respuesta de Jefferson Parish Utility Services
Ante las quejas, Jefferson Parish Utility Services explicó que existen dos factores principales en los aumentos:
- Plan de aumento de tarifas a 20 años, vigente desde hace cuatro, para financiar mejoras en la infraestructura de agua y alcantarillado.
- Nuevos medidores inteligentes (AMI), que registran el consumo de manera más precisa y sensible que los equipos antiguos.
La compañía recomendó a los clientes revisar posibles fugas en sus propiedades y recordó que las facturas incluyen fotografías de las lecturas de los medidores, disponibles en el portal oficial JeffParish.gov.
Herramientas y opciones para clientes
Utility Services anunció que:
- En noviembre lanzará una aplicación móvil y web para monitorear el consumo en tiempo real, recibir alertas de fugas y gestionar pagos.
- Los clientes con facturas elevadas por fugas reparadas pueden solicitar un ajuste de una vez cada 12 meses.
- Para dudas, los usuarios pueden comunicarse al 504-736-6060 y revisar individualmente sus cuentas.
Preocupación en la comunidad
Mientras las autoridades insisten en que los incrementos responden a planes de infraestructura y a la precisión de los nuevos medidores, residentes y dueños de negocios continúan reclamando, temiendo que las facturas elevadas puedan obligar a algunos comercios a cerrar y a familias a enfrentar mayores cargas económicas.




