Una redada en la planta Hyundai de Georgia dejó 475 detenidos, la mayor operación en la historia de Homeland Security Investigations.

ELLABELL, Georgia. — Un total de 475 personas fueron arrestadas durante una redada en el sitio de construcción de la planta Hyundai Metaplant en Georgia, en lo que las autoridades federales calificaron como la mayor operación de un solo sitio en la historia de Homeland Security Investigations (HSI).
Steven Schrank, agente especial a cargo de HSI en Alabama y Georgia, informó que la mayoría de los detenidos son ciudadanos surcoreanos y que, hasta el momento, no se han presentado cargos formales. La operación contó con la participación de múltiples agencias federales y estatales, incluyendo el FBI, DEA, ATF y la Patrulla Estatal de Georgia.
Las autoridades señalaron que todos los arrestados se encontraban de manera ilegal en el país, algunos tras haber excedido el tiempo permitido en sus visas.
La planta de 2,900 acres combina un sitio de fabricación de vehículos eléctricos y una planta de baterías, proyecto desarrollado en conjunto por Hyundai y LG. La construcción fue suspendida temporalmente tras la redada, según reportó Associated Press.
Impacto en la economía local
El gobernador republicano Brian Kemp ha promovido la instalación del Hyundai Metaplant como el mayor proyecto de desarrollo económico en la historia de Georgia, con una proyección de 8,500 empleos directos.
Hyundai, a través de un comunicado, aseguró que está colaborando con las autoridades y que mantiene su compromiso de cumplir con las leyes laborales e inmigratorias.
“Con los primeros 500 empleados ya capacitados y más en camino, este es un gran paso hacia la apertura completa de la planta”, había destacado Kemp en redes sociales el año pasado.
Raids simultáneos en Nueva York
Ese mismo día, a cientos de millas al norte, se llevó a cabo otra redada en una planta de barras nutritivas en Cato, Nueva York. Según la organización Rural & Migrant Ministry, al menos 60 trabajadores fueron detenidos y trasladados al centro de detención de Oswego.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, criticó duramente la operación y advirtió que estas acciones “no harán más seguro al estado” y podrían dejar a decenas de niños sin sus padres al regresar de la escuela.
El dueño de la compañía, Mark Schmidt, aseguró al New York Times que todos sus empleados contaban con documentación laboral válida y calificó la operación como “excesiva”.
Un mensaje del gobierno federal
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó en un comunicado que las redadas forman parte de una investigación criminal por presuntas prácticas laborales ilegales y otros delitos federales. “Estamos enviando un mensaje claro: quienes exploten a la fuerza laboral y violen la ley federal serán responsabilizados”, indicó la dependencia.




