Un acuerdo entre Marco Rubio y Bukele revelaría intercambio de pandilleros por acceso al megapenal salvadoreño

Una investigación de Washington Post reveló que en marzo de 2025, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ofreció deportar a nueve líderes de la pandilla MS-13, algunos de ellos informantes protegidos, al gobierno de Nayib Bukele. A cambio, el gobierno salvadoreño habría permitido acceso oficial al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), el megapenal donde están recluidos miles de pandilleros.
La revelación ha generado debate internacional sobre los riesgos de exponer a informantes y sobre los límites de la cooperación bilateral en temas de seguridad. Según el informe, las conversaciones ocurrieron durante la visita de Rubio a El Salvador y no fueron públicas hasta ahora.
Diversos analistas han advertido que este tipo de intercambio podría comprometer tanto la seguridad como la credibilidad del sistema de protección a informantes de EE.UU., mientras que organismos de derechos humanos han pedido transparencia.
Aunque ni Washington ni San Salvador han confirmado oficialmente el acuerdo, el caso pone sobre la mesa la tensión entre intereses diplomáticos y protección de derechos. ¿Hasta dónde puede llegar una alianza estratégica en nombre de la seguridad?



