Cuba volvió a sufrir un apagón total este miércoles tras el colapso de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, afectando a millones en la isla.

La isla de Cuba volvió a quedarse a oscuras este miércoles 10 de septiembre, cuando un “colapso” del Sistema Eléctrico Nacional dejó a millones de habitantes sin servicio de electricidad en todo el país. El Ministerio de Energía y Minasinformó en la red social X que la falla ocurrió tras el apagón inesperado en la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas, y aseguró que “se investigan las causas”.
Crisis energética y protestas
Los apagones en Cuba se han vuelto cada vez más comunes durante 2025. De acuerdo con medios locales, la isla de unos 10 millones de habitantes ha sufrido al menos cuatro apagones nacionales en lo que va del año. Además de afectar la vida diaria, los cortes de energía provocan interrupciones en el servicio de agua potable, que depende de bombas eléctricas, y generan pérdidas de alimentos debido a la falta de refrigeración en los hogares.
En ocasiones anteriores, los apagones masivos han provocado protestas ciudadanas, pese a que las manifestaciones públicas son criminalizadas por el régimen comunista. Decenas de personas aún cumplen condenas por las protestas del 11 de julio de 2021, cuando miles salieron a exigir cambios en el Gobierno.
Gobierno responsabiliza a sanciones y fallas técnicas
El presidente Miguel Díaz-Canel y otros dirigentes han justificado los cortes eléctricos señalando problemas de mantenimiento, incendios en plantas generadoras, escasez de combustible y la falta de piezas debido al embargo impuesto por Estados Unidos. Sin embargo, analistas y ciudadanos critican que mientras la infraestructura energética se deteriora, el Gobierno destina recursos millonarios a la construcción de nuevos hoteles, a pesar de que el turismo en Cuba se encuentra en caída y muchas habitaciones permanecen vacías.
Una isla en crisis
La crisis energética se suma a los desafíos económicos que enfrenta el país, marcados por la escasez de alimentos, medicinas y combustibles. Cada apagón total en Cuba refuerza la frustración de la población y la incertidumbre sobre la capacidad del Estado para resolver una crisis que parece profundizarse.




