Costa Rica construirá una mega cárcel de máxima seguridad, inspirada en el modelo de El Salvador, para enfrentar el crimen organizado y el hacinamiento penitenciario.

El gobierno de Costa Rica anunció el inicio de la construcción de una mega prisión de máxima seguridad basada en el modelo implementado por El Salvador para combatir a las pandillas. El proyecto, denominado Centro de Alto Contención del Crimen Organizado (CACCO), tendrá capacidad para 5 100 reclusos y aumentará un 40 % la capacidad del sistema penitenciario costarricense.
La obra, con un costo estimado de 35 millones de dólares, contará con asistencia técnica salvadoreña en materia de infraestructura, seguridad y protocolos para impedir que los líderes criminales operen desde el interior. El objetivo es responder al hacinamiento carcelario, que actualmente supera el 30 %, y al incremento de la violencia relacionada con pandillas en el país.
Autoridades costarricenses aseguran que esta medida fortalecerá la lucha contra el crimen organizado, aunque organizaciones de derechos humanos advierten sobre posibles abusos. El inicio de la construcción marca un cambio en la estrategia de seguridad nacional y coloca a Costa Rica en el centro del debate regional sobre el modelo de encarcelamiento masivo.




