Desde el servicio público y la educación hasta la gastronomía, Isis Casanova, Joel Galdamez y Romel Hernández contribuyen desde distintos espacios al bienestar y crecimiento de la comunidad.

New ORLEANS — Cuidar de una comunidad puede tomar muchas formas. Puede significar trabajar para mantener una ciudad limpia y saludable, acompañar a estudiantes que enfrentan barreras culturales y de idioma o convertir las raíces familiares en un negocio que también genera empleos.
En New Orleans, miembros de la comunidad hispana realizan estas labores todos los días desde las calles, las escuelas, los servicios públicos y los negocios.
Durante el Mes de la Herencia Hispana, conocemos las historias de Isis Casanova, Joel Galdamez y Romel Hernández, tres personas que desde diferentes áreas han encontrado una manera de servir, aportar y mantener vivas sus raíces.

Isis Casanova: servir a la comunidad desde la ciudad
Para Isis Casanova, trabajar al servicio de New Orleans va más allá de cumplir con las responsabilidades de un empleo.
Desde su labor en el Ayuntamiento de New Orleans, forma parte del trabajo que se realiza diariamente para mantener una ciudad limpia, saludable y accesible para quienes viven en ella.
Su trabajo representa también una oportunidad de aportar a la ciudad desde sus raíces y de mostrar la presencia de la comunidad hispana dentro del servicio público.
Es una contribución que muchas veces ocurre detrás de escena, pero que tiene un impacto directo en la calidad de vida de quienes llaman hogar a New Orleans.
Joel Galdamez: ayudar a nuevas generaciones desde las escuelas
En las aulas y pasillos de las escuelas también hay hispanos que trabajan para apoyar a las nuevas generaciones.
Joel Galdamez es hondureño y lleva una década trabajando en la escuela Harold Keller.
Su experiencia le ha permitido conocer de cerca algunos de los desafíos que pueden enfrentar estudiantes y familias hispanas, entre ellos aprender un nuevo idioma, adaptarse a una cultura diferente y encontrar su lugar dentro de una nueva comunidad.
Para Galdamez, la educación también implica acompañar ese proceso y demostrar que adaptarse y continuar preparándose no significa dejar atrás las raíces.
Romel Hernández: una herencia hondureña que llega a la mesa
La identidad y el servicio a la comunidad también pueden expresarse a través de la comida.
Romel Hernández nació en Estados Unidos, pero creció con la influencia de sus padres hondureños y una herencia cultural que hoy comparte a través de la gastronomía.
Hernández lleva 33 años dedicado al catering. Su empresa cuenta actualmente con 50 empleados y presta servicios para bodas, recepciones y grandes eventos en el área metropolitana de New Orleans.
Su historia muestra cómo las raíces familiares pueden convertirse no solo en una profesión, sino también en una oportunidad para crear empleos y contribuir a la economía local.
Tres formas de contribuir a New Orleans
Isis, Joel y Romel trabajan en áreas muy diferentes, pero sus historias comparten un punto en común: cada uno ha encontrado una manera de aportar a la comunidad desde su experiencia, sus conocimientos y sus raíces.
Desde el servicio público y la educación hasta los negocios y la gastronomía, sus historias reflejan algunas de las muchas formas en que los hispanos forman parte de la vida cotidiana de New Orleans.
En este Mes de la Herencia Hispana, sus experiencias muestran que cuidar de una comunidad también significa servir a los demás, crear oportunidades y representar con orgullo el lugar de donde se viene.
McDonald’s es orgulloso patrocinador del Mes de la Herencia Hispana.





