Inmigrantes en Nueva Orleans enfrentan temor, falta de trabajo y presión económica tras meses de incertidumbre.

New Orleans.- Inmigrantes en Nueva Orleans relatan que los últimos meses han estado marcados por el temor y la incertidumbre, lo que ha provocado que muchos dejaran de salir a trabajar, dependiendo de ahorros y apoyo externo para poder sobrevivir.
Wendy Lozano explicó cómo fue su situación en medio de esta etapa. “Ya no salíamos a trabajar, había gente que nos llevaba comida a la casa, y con el dinero que teníamos ahorrado fuimos subsistiendo”, comentó.
La presión económica se ha vuelto cada vez más fuerte, ya que las obligaciones no se detienen. En ese sentido, Wendy Lozano agregó: “Tenemos que mandar dinero a la familia”.
Por su parte, Cinthia Solís destacó el impacto en la fuerza laboral, especialmente en el sector construcción, donde muchos han dejado de presentarse a trabajar. “La verdad, mucha gente dejó de venir a trabajar, pero los bills siguen y tenemos que seguir, no importa lo que pase”, señaló.
Gabriel Carballo también se refirió a las decisiones de los trabajadores de mantenerse activos mientras puedan cumplir sus metas personales. “Cada quien tiene sus metas y propósitos, y mientras no los cumplan, no quieren regresar”, expresó.
A esta situación se suma el aumento de las temperaturas con la llegada del verano, lo que representa un reto adicional para quienes trabajan en exteriores. Sin embargo, algunos aseguran que ya cuentan con medidas de prevención para enfrentar el calor.
Trabajadores inmigrantes en Luisiana enfrentan una combinación de presión económica, temor a las condiciones climáticas que ponen a prueba su estabilidad diaria.




