La administración Trump instruyó a la TSA a compartir los nombres de todos los pasajeros con ICE, una medida que permitiría a las autoridades migratorias identificar a personas sujetas a deportación, según reportó The New York Times.

Administración Trump ordena a TSA compartir datos de pasajeros con ICE
La administración del presidente Donald Trump ordenó a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA)proporcionar a Inmigración y Control de Aduanas (ICE) los nombres de todos los pasajeros que viajan por aeropuertos de Estados Unidos, con el objetivo de identificar a personas que podrían estar sujetas a procesos de deportación, de acuerdo con un reporte del New York Times.
Según el informe, desde marzo la TSA ha estado enviando listas de viajeros a ICE varias veces por semana, lo que permite a la agencia migratoria cruzar esta información con sus propias bases de datos de personas con órdenes de detención o deportación vigentes. Ambas agencias forman parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Antes de esta colaboración, la TSA limitaba el uso de la información de pasajeros a fines de seguridad nacional, como la verificación en bases de datos antiterroristas, y no participaba en casos migratorios ni en investigaciones criminales domésticas, según funcionarios citados por el diario.
Un portavoz del DHS calificó la coordinación entre TSA e ICE como una práctica que no representa una novedad, señalando que el actual gobierno revirtió políticas previas que permitían a personas sin estatus migratorio legal viajar dentro del país sin identificación estricta. La postura oficial sostiene que, bajo la nueva directriz, las personas en situación migratoria irregular no deberían volar dentro de Estados Unidos, salvo para salir del país.
Aunque no se ha informado cuántas detenciones o deportaciones han resultado directamente de este intercambio de datos, el New York Times vincula el programa con arrestos recientes en aeropuertos como los de Boston y Salt Lake City, donde viajeros fueron detenidos tras alertas emitidas por centros federales de coordinación migratoria.
Este reporte surge en un contexto más amplio de esfuerzos del gobierno federal por utilizar bases de datos de otras agencias para reforzar la aplicación de leyes migratorias. En meses recientes, una iniciativa para compartir información fiscal del IRS con el DHS fue bloqueada por un tribunal federal, tras cuestionamientos legales sobre privacidad y alcance de la autoridad gubernamental.
La cooperación entre TSA e ICE ha generado debate entre expertos legales y defensores de derechos civiles, quienes advierten sobre posibles implicaciones para la privacidad y el debido proceso de los viajeros en Estados Unidos. Hasta el momento, las autoridades federales no han anunciado modificaciones ni límites adicionales al programa.




