El presidente estadounidense Donald Trump se reunió con el hondureño Nasry Asfura para consolidar cooperación en seguridad, migración y comercio.

Miami.- Este fin de semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió al recién posesionado presidente de Honduras, Nasry Asfura, en su residencia Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida. La reunión se da en medio de un renovado interés de Washington en fortalecer sus relaciones con países de Centroamérica ante desafíos de seguridad y migración.
Asfura, un político conservador y empresario, asumió la presidencia de Honduras tras una ajustada elección en noviembre pasado, marcada por tensiones y cuestionamientos políticos.
Durante el encuentro, Trump destacó la estrecha cooperación bilateral en seguridad, señalando que ambos países trabajan unidos para “contrarrestar carteles peligrosos y narcotraficantes, así como deportar inmigrantes ilegales y pandilleros desde Estados Unidos”. También mencionó que se abordaron temas de inversión, comercio y desarrollo económico.
El mandatario hondureño, por su parte, llevó una agenda enfocada en proteger las exportaciones hondureñas frente a aranceles recientes y fortalecer los lazos comerciales, además de continuar discusiones sobre migración y desarrollo.
Analistas señalan que este tipo de encuentros podría señalar una mayor alineación política entre Washington y Tegucigalpa, en particular en materia de seguridad y política migratoria. La administración de Trump ha mostrado un enfoque más activo en la región, buscando aliados que compartan sus prioridades y valores en temas de lucha contra el crimen y urgencia en la gestión migratoria.
En Honduras, la visita se ve como una oportunidad para atraer inversión y consolidar acuerdos que impulsen la economía, así como para reforzar el apoyo internacional ante los retos políticos y sociales del país.
La reunión entre Trump y Asfura refuerza un vínculo estratégico clave para la agenda de seguridad y economía de Honduras y Estados Unidos.




