Donald Trump propone limitar por un año las tasas de interés de las tarjetas de crédito al 10%, una medida que podría ahorrar miles de millones a los consumidores, pero que enfrenta fuerte oposición del sector bancario.

El presidente Donald Trump reactivó una de sus principales promesas de campaña al plantear un límite del 10% a las tasas de interés de las tarjetas de crédito durante un año, una iniciativa que, de concretarse, podría representar un alivio financiero significativo para millones de familias en Estados Unidos.
El anuncio fue realizado a través de redes sociales, aunque el mandatario no precisó si la medida se implementaría mediante una orden ejecutiva o a través de legislación en el Congreso. La Casa Blanca tampoco aclaró si Trump ha sostenido conversaciones con las compañías emisoras de tarjetas de crédito sobre la propuesta.
Potencial impacto económico para los consumidores
Estudios previos estiman que un tope del 10% en los intereses podría generar ahorros cercanos a los 100,000 millones de dólares anuales para los consumidores. Actualmente, los estadounidenses pagan entre 19% y 21.5% de interés promedio en sus tarjetas de crédito, una cifra que se mantiene cerca de los niveles más altos registrados desde la década de 1990.
De acuerdo con datos de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB), 195 millones de personastenían tarjetas de crédito en 2024 y pagaron alrededor de 160,000 millones de dólares en intereses ese año. Además, la deuda total por tarjetas de crédito supera los 1.23 billones de dólares, según cifras de la Reserva Federal de Nueva York.
Rechazo inmediato del sector bancario
La propuesta generó una reacción casi inmediata de la industria financiera. Bancos y asociaciones del sector advirtieron que un límite a las tasas de interés podría reducir el acceso al crédito, especialmente para personas con historiales crediticios bajos, quienes —según argumentan— podrían verse forzadas a recurrir a alternativas más costosas y menos reguladas, como los préstamos de día de pago.
En un comunicado conjunto, representantes del sector bancario señalaron que la medida “no reduciría los costos reales del crédito”, sino que provocaría una disminución de líneas crediticias y la eliminación de beneficios como recompensas y programas de puntos.
Un giro en la relación con Wall Street
El planteamiento de Trump representa un posible punto de tensión con Wall Street, un sector que ha sido históricamente aliado de su administración. Durante su segundo mandato, el Gobierno ha favorecido la desregulación bancaria y ha reducido el alcance de organismos encargados de supervisar a las compañías de tarjetas de crédito.
No obstante, expertos que respaldan la propuesta sostienen que los grandes bancos generan ingresos suficientes a través de comisiones a comercios y cargos adicionales, lo que les permitiría absorber un límite en los intereses sin comprometer su rentabilidad.
Antecedentes y debate legislativo
Estados Unidos ya aplica límites a las tasas de interés en ciertos casos. La Ley de Préstamos Militares prohíbe cobrar más del 36% de interés a miembros activos de las Fuerzas Armadas, mientras que las cooperativas de crédito enfrentan un tope del 18% en tarjetas de crédito.
Además, legisladores de ambos partidos han presentado iniciativas similares en el Congreso, proponiendo límites temporales a los intereses como medida para aliviar la carga financiera de los hogares.
Incertidumbre sobre su implementación
Por ahora, no está claro si la propuesta de Trump avanzará ni cuál será el mecanismo legal para aplicarla. De concretarse, el plan abriría un amplio debate nacional sobre el equilibrio entre la protección al consumidor, el acceso al crédito y la regulación del sistema financiero.




