El presidente Donald Trump afirmó que firmará una orden ejecutiva para eliminar el voto por correo y las máquinas de votación, pese a que no existen pruebas de fraude electoral generalizado en Estados Unidos.

El presidente Donald Trump volvió a sembrar dudas sobre la democracia estadounidense al anunciar que impulsará una orden ejecutiva para “acabar con el voto por correo y las máquinas de votación”. El mensaje fue publicado este lunes en su red Truth Social, en el que aseguró que la medida busca “traer honestidad” a las elecciones de mitad de mandato de 2026.
Sin embargo, expertos señalan que sus afirmaciones carecen de sustento. No se han detectado irregularidades en los comicios recientes, ni republicanos ni demócratas han presentado pruebas de un fraude electoral generalizado.
Competencia de los estados en materia electoral
En su publicación, Trump afirmó que los estados actúan como “agentes” del Gobierno federal en el recuento de votos y que “deben hacer lo que el presidente diga”. No obstante, la Constitución de Estados Unidos otorga a los estados —y no al Ejecutivo federal— la autoridad de organizar y supervisar sus elecciones.
Durante años, Trump ha difundido teorías falsas de fraude, asegurando sin pruebas que ganó las elecciones de 2020. Antes de los comicios de 2024 también cuestionó el proceso, aunque finalmente resultó vencedor sin que se detectaran anomalías.
Voto por correo: un mecanismo usado en todo el mundo
En su mensaje, Trump aseguró que Estados Unidos es “el único país del mundo” que utiliza el voto por correo. La afirmación es falsa: países como Suiza, Alemania, Reino Unido, Grecia y Austria, entre otros, permiten esta modalidad. El Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral identificó al menos 34 países que la aplican.
Tampoco hay evidencia de que el voto por correo provoque fraude. Una encuesta del centro de investigaciones Pew mostró que, en 2024, el 72 % de los votantes republicanos confiaban en la precisión del conteo de boletas enviadas por correo, un aumento frente a 2020.
Reacciones y críticas
Las declaraciones de Trump fueron criticadas de inmediato. El gobernador de California, Gavin Newsom, aseguró en la red social X que el expresidente “sabe que va a perder en 2026” y lo acusó de buscar formas de manipular los resultados.
En paralelo, republicanos en Texas impulsan un plan de redistribución de distritos que podría otorgarles hasta cinco nuevos escaños en las elecciones legislativas, mientras que estados demócratas como California buscan contrarrestar esa estrategia con sus propias reformas.
Popularidad en descenso
Las declaraciones de Trump llegan en un momento en que sus niveles de aprobación han caído. Una encuesta de Pew en agosto reveló que solo el 38 % de los estadounidenses aprueba su gestión, frente al 47 % que registraba poco después de asumir la presidencia.




