Una tormenta invernal extrema con hielo, nieve y lluvia helada podría afectar a casi la mitad de Estados Unidos este fin de semana, con riesgo de apagones prolongados y viajes peligrosos.

Una potente tormenta invernal se dirige hacia amplias zonas de Estados Unidos, desde Nuevo México hasta las Carolinas, con pronósticos de hielo, lluvia congelante y fuertes nevadas que podrían causar daños graves, según el Servicio Nacional de Meteorología (NWS).
Más de 100 millones de personas se encuentran bajo vigilancias, advertencias o avisos de clima invernal, mientras que partes de al menos 19 estados —incluidos Texas, Louisiana, Mississippi, Alabama, Georgia, Tennessee y Carolina del Norte— están en la trayectoria directa del sistema.
Los meteorólogos advierten que media pulgada (1.27 cm) de hielo es suficiente para derribar árboles y líneas eléctricas, lo que podría generar cortes de energía generalizados durante varios días. En estados como Arkansas, Louisiana, Alabama y Tennessee, los modelos indican que se podría alcanzar o superar ese nivel crítico.
Además, se esperan fuertes nevadas en estados del centro del país, con hasta 12 pulgadas de nieve en partes de Oklahoma, lo que haría casi imposible viajar por carretera. Las temperaturas también caerán de forma peligrosa, con sensaciones térmicas de hasta -50°F en las Grandes Llanuras del norte.
Impacto en transporte y aeropuertos
La tormenta amenaza a varios aeropuertos clave del país, entre ellos Dallas-Fort Worth, Atlanta, Memphis y Charlotte, donde se anticipan retrasos y cancelaciones debido al hielo y la nieve.
Las autoridades estatales y locales han desplegado miles de quitanieves, camiones de sal y equipos de tratamiento de carreteras en estados como Texas, Tennessee, Arkansas y Illinois, mientras las agencias de transporte piden a la población evitar viajes innecesarios.
Preparativos y recomendaciones
Expertos recomiendan a las familias abastecerse de alimentos, agua, baterías y medicamentos, y preparar linternas y cargadores portátiles ante la posibilidad de apagones prolongados. También se aconseja proteger tuberías y mantenerse informado a través de alertas oficiales.
“Una pequeña diferencia de temperatura puede marcar la diferencia entre lluvia y hielo”, señalaron meteorólogos del NWS, destacando que 32°F (0°C) es el punto crítico donde el agua comienza a congelarse.
Las autoridades continuarán actualizando los pronósticos a medida que la tormenta se acerque durante el fin de semana.




