Louisiana libera presos inmigrantes directamente a ICE mediante un proceso de “parole” acelerado vinculado a deportación.

En Louisiana, bajo la administración del gobernador Jeff Landry, la libertad condicional tradicional se ha vuelto casi inaccesible. A partir del 1 de agosto de 2024, muchos arrestados dejaron de ser elegibles para parole, y los requisitos para los demás se volvieron muy estrictos.
Sin embargo, Landry creó un panel especial que concede libertad condicional únicamente a presos inmigrantes sin estatus legal. Esto les permite ser enviados directamente a centros de ICE para su deportación.
La medida se alinea con prioridades políticas de deportaciones masivas y ha generado preocupación entre defensores de derechos civiles y organizaciones de justicia penal.
Detalles del hecho:
• En agosto, nueve presos inmigrantes comparecieron por video ante el panel especial de la junta de libertad condicional.
• No se evaluaron antecedentes disciplinarios, arrepentimiento ni riesgos para la seguridad pública, y nadie representó a las víctimas.
• Cada uno fue aprobado por unanimidad en minutos y enviado directamente a ICE para deportación.
• Entre los liberados se encuentra Samuel Lara García, ciudadano hondureño condenado por homicidio por negligencia, liberado tras cumplir menos de dos años de una sentencia de 13 años.
Esta liberación selectiva ha generado críticas por crear un trato diferencial. Ciudadanos estadounidenses con delitos similares no pueden acceder a este beneficio.
Expertos como Bridget Geraghty, del Centro de Justicia MacArthur, señalan que la medida es políticamente popular pero cuestionable desde la perspectiva de rehabilitación y justicia.
Desde ICE, ya se confirmó que algunos de los liberados fueron deportados, mientras otros permanecen en instalaciones de detención migratoria en Luisiana.
El proceso de parole acelerado para inmigrantes plantea un debate sobre justicia, equidad y prioridades políticas en la aplicación de la ley.




