
New Orleans, Louisiana.
La reciente ola de operativos de inmigración en Louisiana ha comenzado a impactar no solo a familias y negocios, sino también a las ligas y academias de fútbol que reúnen cada semana a cientos de hispanos.
Líderes comunitarios señalan que varios torneos han sido suspendidos y que la asistencia ha disminuido notablemente en las academias infantiles, donde algunos padres prefieren no llevar a sus hijos por temor a las redadas.
El presidente de una liga local afirma que “el fútbol es parte fundamental de la cultura latina”, y asegura que la comunidad desea volver a las canchas, pero solo cuando exista un ambiente seguro para todos.
Mientras tanto, aunque muchos niños y adultos están ansiosos por regresar al deporte, organizadores y entrenadores piden calma y subrayan que la prioridad es proteger a las familias afectadas por la incertidumbre migratoria.




