Con el 99,92% de las actas escrutadas, Nasry Asfura continúa liderando las elecciones presidenciales en Honduras, mientras avanza un escrutinio especial en medio de denuncias y retrasos.

El candidato del conservador Partido Nacional, Nasry “Tito” Asfura, continúa encabezando los resultados de las elecciones presidenciales en Honduras, según datos oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE), cuando ya se ha escrutado el 99,92% de las actas.
De acuerdo con el último reporte del CNE, Asfura suma 1.391.989 votos (40,34%), seguido muy de cerca por el candidato del Partido Liberal, Salvador Nasralla, quien registra 1.362.358 votos (39,48%). En tercer lugar se mantiene Rixi Moncada, candidata del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), con 661.454 votos (19,17%).
El proceso continúa con un escrutinio especial de 1.528 actas electorales que presentaron inconsistencias, de un total de 2.792, lo que ha retrasado la proclamación de resultados definitivos. Dicho conteo especial comenzó con cinco días de retraso y ha avanzado lentamente, incluso con una paralización de aproximadamente 12 horas durante el fin de semana.
Las elecciones generales, celebradas el 30 de noviembre, han estado marcadas por un clima de tensión política. Tanto Nasralla como Moncada han denunciado presuntas irregularidades y posibles actos de fraude, mientras el CNE enfrenta cuestionamientos por problemas técnicos, administrativos y conflictos internos entre sus consejeros.
El organismo electoral tiene como fecha límite el 30 de diciembre para anunciar los resultados oficiales. En caso de no cumplir con ese plazo, el proceso podría trasladarse al Congreso Nacional, escenario que agrava la incertidumbre debido a la crisis legislativa y la existencia de un Parlamento paralelo impulsado por sectores de la oposición.
Observadores nacionales e internacionales han señalado que la jornada electoral se desarrolló de manera pacífica y ordenada, aunque coinciden en que este ha sido uno de los procesos más complejos desde el retorno de Honduras al orden constitucional en 1980.
Los hondureños acudieron a las urnas para elegir al sucesor de la presidenta Xiomara Castro, además de autoridades legislativas y municipales, en unas elecciones consideradas entre las más disputadas de la historia reciente del país.




