El actor y director estadounidense falleció en su casa en Utah, dejando un legado que marcó la historia del cine.

Robert Redford, ícono del cine clásico de Hollywood y fundador del Festival de Sundance, murió este martes a los 89 años en su hogar en las montañas de Utah, rodeado de sus seres queridos, según confirmó su publicista Cindi Berger.
El actor alcanzó la fama en las décadas de 1960 y 1970 con películas como Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969), The Sting (1973) y All the President’s Men (1976), donde se consolidó como uno de los galanes más queridos de la gran pantalla gracias a su carisma natural y talento actoral.
Premios y reconocimientos
A lo largo de su carrera de más de seis décadas, Redford recibió dos Premios Óscar: uno como mejor director por Ordinary People (1980) y otro honorífico en 2002. También obtuvo tres Globos de Oro, incluido el premio Cecil B. DeMille a la trayectoria en 1994.
En 2016, el entonces presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, destacando su aporte al cine y a la cultura estadounidense.
Legado en el cine independiente
Además de su faceta como actor y director, Redford transformó la industria al fundar el Instituto Sundance en 1981. Desde entonces, el Festival de Cine de Sundance se convirtió en la principal plataforma mundial para el cine independiente, dando voz a nuevos talentos y proyectos innovadores.
Vida personal
Le sobreviven su esposa, Sibylle Szaggars, y dos hijas de su primer matrimonio con Lola Van Wagenen: Shauna Jean y Amy Hart Redford. En su vida personal enfrentó la dolorosa pérdida de dos hijos: Scott Anthony Redford, fallecido en 1959, y David James Redford, quien murió en 2020.
Con su fallecimiento, el cine despide a un hombre que fue actor, director, activista y referente cultural. Su legado perdurará tanto en la memoria de sus películas como en las generaciones de cineastas que encontraron en Sundance una oportunidad para crecer.




