La administración entrante de New Orleans anunció nuevos despidos en City Hall como parte de un plan para enfrentar la crisis presupuestaria heredada, una medida que afecta a decenas de empleados y pone en riesgo proyectos financiados con fondos federales.

New Orleans, Louisiana — La crisis presupuestaria que enfrenta la ciudad de New Orleans continúa generando consecuencias dentro del gobierno municipal. Esta semana, decenas de empleados de City Hall fueron notificados de su despido como parte del plan de recortes impulsado por la administración entrante de la alcaldesa electa Helena Moreno, quien asumirá el cargo el próximo 12 de enero.
De acuerdo con información oficial, 36 puestos no clasificados fueron eliminados, la mayoría dentro de la Oficina del Alcalde, además de recortes en los departamentos de Finanzas, Asuntos Legales y Administración. A esto se suma la posible salida de hasta 62 empleados en período de prueba, de los cuales alrededor de 20 ya han sido identificados.
Moreno explicó que la decisión fue inevitable ante el panorama financiero de la ciudad. La nueva administración busca evitar un déficit proyectado de 222 millones de dólares, heredado del gobierno anterior, mediante un plan que contempla casi 150 millones de dólares en recortes, congelación de contrataciones, reestructuración de cargos y ahorros estimados de 27 millones de dólares en gastos de personal.
Sin embargo, los despidos han generado preocupación entre empleados y líderes comunitarios, especialmente por el impacto que podrían tener en programas financiados con fondos federales aún no ejecutados. Uno de los casos más críticos es el de la Oficina de Resiliencia y Sostenibilidad, donde casi todo el personal fue despedido, incluyendo a su director.
Esta oficina era responsable de administrar un fondo federal de 50 millones de dólares otorgado en 2024 para proyectos de reducción de contaminación climática, eficiencia energética y expansión del arbolado urbano. Ahora, el futuro de esos proyectos permanece incierto.
Organizaciones comunitarias y defensores del medio ambiente advirtieron que la eliminación de estos puestos no solo afecta a los trabajadores, sino que podría retrasar o poner en riesgo inversiones clave para la resiliencia y el desarrollo sostenible de la ciudad.
El Concejo Municipal de New Orleans continúa reuniéndose semanalmente para evaluar la situación financiera, mientras la ciudad utiliza bonos de corto plazo por 125 millones de dólares para cubrir gastos inmediatos y estabilizar el presupuesto.




