Louisiana registra la tasa combinada de impuestos a las ventas más alta del país, impulsada por altos impuestos locales y cambios fiscales aprobados en 2024.

Louisiana encabeza el ranking nacional de impuestos a las ventas
Por tercer año consecutivo, Louisiana tiene la tasa combinada de impuestos a las ventas más alta de Estados Unidos, con un promedio de 10.11%, según un nuevo informe de la Tax Foundation. Este porcentaje combina el impuesto estatal con los impuestos locales, que en el caso de Louisiana son los más altos del país.
El aumento se produjo después de una reforma fiscal aprobada en 2024, cuando los legisladores reestructuraron el sistema tributario del estado, eliminando algunas exenciones al impuesto a las ventas y ajustando otros impuestos como el impuesto sobre la renta y el impuesto corporativo.
¿Por qué Louisiana tiene impuestos tan altos?
Aunque el impuesto estatal a las ventas de Louisiana es del 5%, ubicándose en el puesto 32 a nivel nacional, el verdadero impacto proviene de los impuestos locales, que promedian 5.11%, el nivel más alto en todo el país.
A diferencia de muchos estados que no permiten impuestos locales sobre las ventas, los gobiernos parroquiales y municipales de Louisiana dependen fuertemente de esta fuente de ingresos. Esto se debe en parte a la exención de vivienda (homestead exemption), que excluye los primeros $75,000 del valor de una propiedad del impuesto predial, limitando la recaudación por impuestos a la propiedad.
Reforma fiscal de 2024: lo que cambió
La reforma de 2024 implementó un impuesto sobre la renta plano del 3%, sustituyendo el sistema progresivo que llegaba hasta el 4.25%. Para proteger a los contribuyentes de menores ingresos, la deducción estándar se duplicó hasta $12,500.
En el ámbito corporativo, el estado eliminó el impuesto de franquicia empresarial, fijó una tasa única del 5.5% para el impuesto corporativo y estableció una deducción estándar de $20,000. También se introdujeron impuestos a servicios digitales, como plataformas de streaming y videojuegos.
Como parte de esta reestructuración, el impuesto estatal a las ventas subió del 4.45% al 5%, aunque está previsto que baje a 4.75% en 2030.
Debate: ¿alivio o carga para los residentes?
Líderes republicanos en Louisiana sostienen que la reforma redujo la carga fiscal general, especialmente para familias y empresas. Sin embargo, críticos argumentan que aumentar el impuesto a las ventas afecta más a los hogares de bajos ingresos, ya que estos destinan una mayor parte de su dinero al consumo diario.
Aunque el estado exime de impuestos artículos esenciales como alimentos, medicamentos recetados y servicios públicos del hogar, organizaciones civiles advierten que el sistema sigue siendo regresivo.
Impacto a largo plazo en las finanzas del estado
A esto se suma un déficit presupuestario proyectado: se espera un faltante de $329 millones en 2028 y cerca de $1,000 millones en 2030. Parte del problema es que los ingresos por impuestos a la venta de vehículos se destinarán a infraestructura en lugar del fondo general del estado.
Además, la reducción programada del impuesto estatal a las ventas en 2030 podría ampliar aún más la brecha entre gastos e ingresos.




