Una jueza bloqueó por 14 días la expulsión de menores guatemaltecos ya embarcados; presidente Arévalo dice que su país está preparado para recibirlos.

A comienzos del fin de semana festivo, el gobierno de EE.UU. planeaba deportar a decenas de niños migrantes guatemaltecos no acompañados, algunos ya abordando aviones, tras un acuerdo bilateral. Sus abogados respondieron presentando una moción de emergencia antes del amanecer.
La jueza federal Sparkle Sooknanan, alertada en plena madrugada, emitió una orden de restricción temporal por 14 días, bloqueando las deportaciones —incluso mientras los vuelos estaban en curso—. La medida incluyó a todos los menores guatemaltecos bajo custodia de EE.UU.
El gobierno guatemalteco, a través del presidente Bernardo Arévalo, expresó que está listo para recibir hasta 150 menores por semana, siempre que el envío ocurra en condiciones seguras y voluntarias.
Organizaciones defensoras destacaron que deportar a estos niños podría violar sus derechos legales y exponerlos a peligros graves.
Funcionarios estadounidenses han evitado ofrecer comentarios adicionales hasta que se resuelvan los procedimientos judiciales.
La decisión de la jueza abre un respiro legal y humanitario para estos menores, mientras Guatemala dispone condiciones para recibirlos; el próximo paso será la audiencia fijada tras los 14 días de suspensión.




