Un juez federal ordenó a Google compartir datos de búsqueda y frenar acuerdos exclusivos en un histórico caso antimonopolio. ¿Será suficiente para limitar el dominio del gigante tecnológico?

En un fallo clave del caso antimonopolio presentado por el Departamento de Justicia contra Google, un juez federal ordenó que la empresa debe compartir datos de búsqueda con sus competidores y eliminar acuerdos exclusivos con fabricantes de dispositivos.
Sin embargo, el juez rechazó la petición de obligar a Google a vender su navegador Chrome o su sistema operativo Android, lo que representa una victoria parcial para la compañía.
La medida surge tras una investigación iniciada en 2020 que concluyó en 2024 con una declaración de monopolio ilegal.
Aunque Google conserva sus activos clave, esta regulación obligatoria busca favorecer la competencia en el mercado.
En los mercados bursátiles, la acción de Alphabet —empresa matriz de Google— registró un incremento del 7.8 % tras el fallo, aliviando preocupaciones sobre una ruptura más drástica del negocio.
Google ha anunciado que apelará la decisión; el proceso de recursos legales podría prolongarse hasta 2027 o más.




