El expresidente hondureño afirma que su familia enfrenta limitaciones económicas tras la incautación de sus bienes y dice que “van pasando el día a día”.

El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, concedió una entrevista reciente en la que abordó su situación personal y familiar tras su liberación en Estados Unidos, donde había cumplido una condena por narcotráfico y comercio de armas.
Hernández fue extraditado a Estados Unidos en 2022 tras dejar el cargo de presidente y en marzo de 2024 fue condenado —aunque posteriormente indultado por el entonces presidente estadounidense— lo que generó controversia en diversas esferas políticas y sociales.
En la entrevista, Hernández afirmó que tanto él como su familia enfrentan limitaciones económicas significativas, ya que la mayoría de sus bienes se mantienen bajo incautación por parte de las autoridades hondureñas.
El expresidente explicó que actualmente recibe apoyo de amigos y que sus hijas menores están trabajando, lo que les permite “ir pasando el día a día” a pesar de no contar con los recursos de antes. “Afortunadamente yo no soy alguien acostumbrado a vivir con lujos ni excesos”, declaró Hernández en sus comentarios.
Hernández también mencionó que su equipo de abogados trabaja para recuperar bienes y recursos que, según él, les han sido retirados injustamente y destacó que sus hijas colaboran con empresas internacionales para sostener la economía familiar.
Las declaraciones del expresidente se dan en un contexto de debate continuo en Honduras respecto a su legado político y las implicaciones del indulto que le fue concedido en Estados Unidos.
Sectores críticos han señalado que la situación de Hernández refleja un intento por matizar su imagen pública tras años de controversia, mientras que sus partidarios han defendido que su situación económica actual demuestra un esfuerzo por rehacer su vida fuera del poder.
Hernández aseguró que su prioridad es recuperar estabilidad familiar y legal, pero queda la pregunta abierta sobre cómo sus declaraciones impactarán su imagen política y el debate público en Honduras.





