El gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, condenó el regreso a Chicago del jefe de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, y sus agentes, en medio de nuevas redadas migratorias que han provocado rechazo comunitario y tensiones con autoridades estatales.

El gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, expresó su rechazo al regreso a Chicago del comandante de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Greg Bovino, junto a agentes federales que retomaron operativos migratorios en distintos vecindarios de la ciudad. La presencia de los agentes ha generado preocupación entre residentes, organizaciones comunitarias y líderes locales.
Pritzker afirmó que su administración no fue notificada previamente sobre el despliegue y aseguró que desconoce cuánto tiempo permanecerá Bovino en la ciudad. El gobernador calificó la operación como innecesaria y advirtió que este tipo de acciones incrementan el temor en comunidades inmigrantes, sin mejorar la seguridad pública.
Operativos migratorios y respuesta estatal
Los agentes federales regresaron a Chicago para continuar con detenciones relacionadas con cumplimiento de leyes migratorias, principalmente en zonas con alta población inmigrante. De acuerdo con reportes oficiales, las acciones forman parte de una estrategia federal más amplia enfocada en inmigración y control fronterizo.
Ante estos operativos, Pritzker solicitó que Bovino comparezca ante una comisión estatal de supervisión para explicar el alcance de las redadas y responder a denuncias sobre presuntos abusos. El gobernador también instó a los residentes a conocer sus derechos y documentar cualquier encuentro con autoridades federales.
Mensaje federal y tensión política
Mientras autoridades estatales y municipales cuestionan la presencia de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino ha señalado públicamente que los agentes no se retirarán de Chicago, defendiendo la legalidad y continuidad de las operaciones. El gobierno federal sostiene que su objetivo es reforzar la seguridad y hacer cumplir las leyes vigentes.
El episodio vuelve a poner en evidencia el choque entre el gobierno federal y estados gobernados por demócratas, especialmente en ciudades que mantienen políticas de protección a inmigrantes, conocidas como ciudades santuario.
Reacción de la comunidad
Organizaciones civiles y líderes comunitarios han manifestado su rechazo a las redadas, señalando que estas acciones generan miedo, afectan la vida cotidiana de las familias inmigrantes y pueden disuadir a las personas de acudir a escuelas, hospitales o denunciar delitos.
El debate sobre los límites de la autoridad federal en materia migratoria continúa creciendo, mientras Illinois reafirma su postura de proteger a las comunidades inmigrantes dentro del marco de la ley.




