ICE está utilizando relojes inteligentes con GPS para monitorear a mujeres inmigrantes embarazadas, incluso durante el parto, lo que ha generado temor y retrasos en la atención médica, según reportes médicos.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) está utilizando relojes inteligentes con rastreo GPS para monitorear a mujeres inmigrantes embarazadas inscritas en programas de supervisión migratoria, incluso durante el trabajo de parto, una práctica que ha generado preocupación entre personal médico y organizaciones de derechos civiles.
De acuerdo con testimonios de trabajadores de la salud citados por The Guardian, algunas mujeres llegan a hospitales con estos dispositivos obligatorios, temiendo que su retiro —incluso por razones médicas— pueda interpretarse como un intento de fuga y derivar en detención o deportación.
Monitoreo migratorio durante el embarazo
Los relojes forman parte del programa federal Alternativa a la Detención (ATD), operado por la empresa privada BI Inc., contratista del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Este programa permite que ciertas personas inmigrantes esperen sus procesos migratorios fuera de centros de detención, bajo estricto monitoreo electrónico.
Según el reporte, las mujeres embarazadas ya no utilizan tobilleras electrónicas —prohibidas para este grupo desde 2009—, sino un reloj inteligente denominado VeriWatch, que no puede retirarse sin autorización de ICE o de un agente autorizado, incluso en emergencias médicas.
Temor y retrasos en atención médica
Personal hospitalario ha reportado que la presencia de estos dispositivos ha generado confusión y retrasos en procedimientos médicos urgentes, como cesáreas, debido a la falta de protocolos claros para su retiro seguro. En algunos casos, las pacientes se mostraron visiblemente angustiadas, temiendo que agentes migratorios acudieran al hospital o que se les retirara a sus recién nacidos.
Médicos y enfermeras también han observado que mujeres inmigrantes evitan o retrasan atención prenatal, llegando por primera vez a consulta en etapas avanzadas del embarazo, lo que aumenta los riesgos para la madre y el bebé.
Caída en el acceso a servicios de salud
Organizaciones médicas en estados como Colorado, California e Illinois han documentado una disminución significativa en visitas médicas, recogida de medicamentos y vacunaciones entre pacientes inmigrantes, atribuida al temor a operativos migratorios y vigilancia electrónica.
Expertos advierten que esta situación puede provocar emergencias evitables, mayores complicaciones de salud y presión adicional sobre los servicios de urgencias.
Falta de protocolos claros
A diferencia de los dispositivos utilizados por sistemas penitenciarios estatales, ICE no cuenta con protocolos públicos claros para el retiro de estos relojes en situaciones médicas. Tampoco existe una línea directa para que hospitales puedan solicitar autorización inmediata, lo que deja decisiones críticas en un limbo operativo.
Ni ICE ni BI Inc. respondieron a solicitudes de comentarios sobre estos casos.




