La administración Trump anunció un cambio clave en la política migratoria que permitirá negar asilo a migrantes considerados un riesgo para la salud pública desde este 31 de diciembre.

Cambios migratorios entran en vigor desde Año Nuevo
WASHINGTON — La administración del presidente Donald Trump anunció un cambio significativo en la política migratoria de Estados Unidos que permitirá a las autoridades negar el acceso al asilo a migrantes que representen un riesgo para la salud pública, según una nueva regulación publicada en el Federal Register.
La medida, que entra en vigor este 31 de diciembre, otorga mayores facultades al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y al Departamento de Justicia (DOJ) para bloquear solicitudes de asilo cuando existan preocupaciones relacionadas con enfermedades transmisibles u otras amenazas sanitarias.
De acuerdo con el documento oficial, los funcionarios podrán filtrar casos desde etapas tempranas, durante las evaluaciones iniciales de “miedo creíble”, lo que podría reducir la cantidad de solicitantes que llegan a una audiencia completa ante un juez de inmigración.
Más discreción para negar solicitudes de asilo
Expertos en inmigración señalan que la nueva norma amplía la discreción de los oficiales migratorios para cerrar casos con mayor rapidez, especialmente en situaciones donde los relatos sean incompletos, inconsistentes o falten pruebas de respaldo.
No obstante, el reglamento no crea una descalificación automática para los solicitantes de asilo ni afecta de manera retroactiva a quienes ya obtuvieron protección legal en Estados Unidos.
El cambio retoma argumentos de salud pública utilizados durante la pandemia de covid-19, cuando el Gobierno de Trump aplicó el Título 42 para expulsar rápidamente a migrantes en la frontera sur, bajo el argumento de limitar la propagación de enfermedades.
Contexto y antecedentes
La regulación fue emitida originalmente en diciembre de 2020, pero su implementación fue pospuesta en múltiples ocasiones. Aunque la administración del presidente Joe Biden retrasó su entrada en vigor cinco veces, no la revocó formalmente, lo que permitió que ahora se active con algunos ajustes técnicos.
Además, el anuncio se suma a una serie de medidas migratorias restrictivas adoptadas recientemente, incluyendo la suspensión de solicitudes de residencia permanente y ciudadanía para miles de inmigrantes provenientes de 19 países, así como un límite de 7,500 refugiados para el año fiscal 2026.
Impacto en la frontera
Tras el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero, las autoridades federales reportaron que el número de cruces irregulares en la frontera sur cayó a su nivel más bajo en décadas, según datos oficiales.
Abogados de inmigración recomiendan a los solicitantes preparar cuidadosamente sus casos, asegurar coherencia en entrevistas y documentos, y buscar asesoría legal temprana ante el nuevo escenario migratorio.



