
New Orleans, Louisiana.
New Orleans enfrenta otra jornada de frío extremo que ha llevado a muchos vecinos a cambiar su rutina diaria.
Durante la mañana, varias familias optaron por quedarse en casa, cocinar algo caliente y evitar salir a las bajas temperaturas.
Algunos trabajadores incluso decidieron no presentarse a sus empleos debido al riesgo que representan las condiciones climáticas.
Las autoridades mantienen vigente una advertencia de frío extremo hasta mañana e instan a la comunidad a limitar la actividad al aire libre, abrigarse adecuadamente y estar atentos a los cambios en el pronóstico.
Mientras tanto, las calles de New Orleans lucen más vacías de lo habitual, reflejando cómo la comunidad se adapta a este clima inusualmente severo.




