La Administración de Pequeñas Empresas (SBA) anunció que, a partir del 1 de marzo, los residentes permanentes legales —titulares de green card— ya no podrán acceder a sus programas de préstamos, una decisión que impactará a miles de pequeños negocios en Estados Unidos.

La SBA cambia las reglas de sus préstamos
La Small Business Administration (SBA) confirmó este martes que los residentes permanentes legales dejarán de ser elegibles para solicitar préstamos respaldados por la agencia a partir del 1 de marzo de 2026, como parte de una nueva política para restringir el acceso a fondos federales.
La medida afecta directamente a miles de pequeños empresarios inmigrantes que operan legalmente en el país bajo estatus de green card, y representa un giro importante en las reglas que durante años les permitieron acceder a financiamiento preferencial.
Qué cambia exactamente
Hasta ahora, la SBA exigía que las empresas solicitantes estuvieran mayoritariamente en manos de ciudadanos estadounidenses, nacionales de EE.UU. o residentes permanentes. En diciembre, la agencia había flexibilizado la norma, permitiendo hasta 5% de participación de no ciudadanos.
Sin embargo, la nueva directriz elimina esa excepción y va más lejos: también excluye a los residentes legales permanentes, dejando como únicos elegibles a ciudadanos y nacionales de Estados Unidos.
Según la SBA, el objetivo es asegurar que los recursos públicos se destinen exclusivamente a “creadores de empleo estadounidenses”.
Qué dice el Gobierno
La vocera de la SBA, Maggie Clemmons, indicó en un comunicado que la administración del presidente Donald Trumpbusca priorizar a ciudadanos estadounidenses en todos los programas federales de apoyo empresarial.
“A partir del 1 de marzo, la agencia dejará de garantizar préstamos a negocios propiedad de extranjeros. Cada dólar del contribuyente debe apoyar a innovadores y empleadores estadounidenses”, afirmó.
Aunque la SBA no entrega préstamos directamente —salvo en casos de desastre—, su respaldo permite a los bancos ofrecer tasas más bajas y mejores condiciones, lo que convierte a estos programas en una herramienta clave para el crecimiento de pequeñas empresas.
Críticas y preocupación entre empresarios
Organizaciones de defensa de pequeños negocios reaccionaron con alarma. La Small Business Majority advirtió que la decisión podría frenar la creación de empresas y empleos en todo el país.
Su director ejecutivo, John Arensmeyer, recordó que los inmigrantes tienen el doble de probabilidades de iniciar un negocio que los ciudadanos nacidos en Estados Unidos, por lo que limitar su acceso al crédito podría tener efectos duraderos en la economía.
Impacto para comunidades inmigrantes
En ciudades como New Orleans, Houston, Miami y Los Ángeles —donde miles de negocios son operados por inmigrantes con estatus legal—, la nueva política podría afectar restaurantes, tiendas, servicios profesionales y comercios familiares que dependen del financiamiento SBA para crecer, contratar empleados o recuperarse de crisis económicas.




