El Gobierno de Trump anunció que retirará a Estados Unidos de la UNESCO a finales de 2026, citando un sesgo contra Israel y la admisión de Palestina como estado miembro.

El Gobierno de Donald Trump anunció este martes que Estados Unidos volverá a retirarse de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), alegando un sesgo persistente contra Israel y decisiones contrarias a la política exterior estadounidense, como la admisión de Palestina como estado miembro.
La portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, indicó en un comunicado que la decisión de la UNESCO de admitir al “Estado de Palestina” como miembro de pleno derecho “es problemática, contraria a la política estadounidense y ha contribuido a la proliferación de retórica antiisraelí dentro de la organización”.
Esta será la tercera vez que EE.UU. abandona la UNESCO, y la segunda bajo una administración de Trump. El país ya se había retirado durante su primer mandato presidencial en 2017, argumentando razones similares. La reincorporación se produjo en 2023 bajo el mandato de Joe Biden, después de una ausencia de cinco años.
Impacto financiero y político en la UNESCO
La decisión entrará en vigor a finales de diciembre de 2026. Aunque Estados Unidos ha sido históricamente uno de los principales financiadores de la organización, su contribución actual representa alrededor del 8% del presupuesto de la agencia, gracias a un proceso de diversificación de fuentes de financiamiento en los últimos años.
A pesar del posible impacto económico, se espera que la UNESCO pueda afrontar la salida. Funcionarios de la agencia con sede en París ya anticipaban esta decisión, especialmente tras la revisión específica ordenada por el actual Gobierno republicano.
Una historia de entradas y salidas
La relación entre Estados Unidos y la UNESCO ha sido marcada por desacuerdos políticos. En 1984, bajo el mandato de Ronald Reagan, EE.UU. se retiró por considerar que la agencia estaba mal gestionada y favorecía los intereses soviéticos. La reincorporación ocurrió en 2003 con el presidente George W. Bush.
En 2011, tanto EE.UU. como Israel dejaron de financiar a la UNESCO después de que se aprobara el ingreso de Palestina como estado miembro, lo que inició un periodo de tensiones que ha continuado hasta la actualidad.




