Por primera vez en al menos cinco décadas, más inmigrantes salieron de Estados Unidos de los que ingresaron en 2025, según estimaciones de economistas del Brookings Institution, impulsado por políticas migratorias más restrictivas.

Estados Unidos registró en 2025 un hecho histórico en materia migratoria: más inmigrantes abandonaron el país de los que llegaron, una situación que no se había documentado en al menos cinco décadas, de acuerdo con nuevas estimaciones publicadas por economistas del Brookings Institution.
Los cálculos, elaborados por Wendy Edelberg y Tara Watson de Brookings, junto con Stan Veuger del American Enterprise Institute, muestran que la migración neta cayó entre 10,000 y 295,000 personas durante el año pasado, dependiendo del escenario analizado.
El freno migratorio, más allá de las deportaciones
Aunque los arrestos y expulsiones llevados a cabo por ICE han concentrado la atención pública, los investigadores subrayan que el factor determinante no fue el aumento de deportaciones, sino una drástica reducción en la llegada de nuevos inmigrantes.
Este descenso está directamente vinculado a las políticas migratorias y fronterizas impulsadas por el presidente Donald Trump, que incluyeron el cierre casi total de la frontera entre Estados Unidos y México, mayores restricciones para la emisión de visas, incrementos en tarifas migratorias y el desmantelamiento progresivo de programas humanitarios, incluyendo los destinados a refugiados.
Deportaciones y salidas voluntarias: cifras en disputa
El informe estima que en 2025 se registraron aproximadamente 300,000 deportaciones, una cifra significativamente menor a las 600,000 que ha señalado la administración Trump. En paralelo, Brookings calcula entre 200,000 y 400,000 salidas voluntarias, muy por debajo del dato de 1.9 millones de auto-deportaciones reportado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Las discrepancias reflejan la falta de datos oficiales definitivos, ya que los registros gubernamentales completos sobre migración para 2025 no estarán disponibles sino hasta más adelante este año y podrían seguir presentando limitaciones metodológicas.
Choque de estimaciones entre organismos
Las cifras de Brookings contrastan con las del Congressional Budget Office (CBO), que situó la migración neta en alrededor de 400,000 personas en 2025. La diferencia radica, principalmente, en supuestos distintos sobre el número de personas que salieron del país, ya sea por deportación o de forma voluntaria.
Los investigadores advierten que la reducción en la transparencia de datos oficiales, incluida la suspensión de estadísticas de emisión de visas por parte del Departamento de Estado desde mayo, dificulta una medición precisa del fenómeno.
Impacto económico y alerta para 2026
De cara al futuro, los economistas advierten que Estados Unidos podría repetir la migración neta negativa en 2026, con consecuencias económicas significativas. Según el análisis, la desaceleración migratoria implica menor crecimiento del empleo, del Producto Interno Bruto (PIB) y del consumo.
Brookings estima que el gasto del consumidor podría reducirse entre 60,000 y 110,000 millones de dólares entre 2025 y 2026. Aunque una menor demanda podría moderar presiones inflacionarias, también frenaría el dinamismo económicoen un contexto de envejecimiento poblacional.
Los economistas recuerdan que, en años recientes, la inmigración había sido el principal motor del crecimiento poblacional y laboral del país, en medio de una caída sostenida de la natalidad y una población cada vez más envejecida.
Un debate que se intensifica
El presidente Trump celebró públicamente la tendencia en redes sociales en agosto, aun cuando los datos oficiales no habían sido publicados. La Casa Blanca sostiene que la reducción migratoria fortalece la seguridad y mejora el acceso a empleos y vivienda para trabajadores nacidos en Estados Unidos, una postura cuestionada por numerosos economistas y expertos en política pública.




