El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas pautas para la naturalización, con un escrutinio más estricto sobre la conducta y antecedentes de los inmigrantes que soliciten la ciudadanía.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) emitió el 15 de agosto una nueva directiva que endurece la evaluación del requisito de buen carácter moral en las solicitudes de naturalización. La medida ordena a los funcionarios realizar un análisis integral del historial de los inmigrantes, incluyendo no solo delitos graves, sino también conductas sociales y aportes positivos a la comunidad.
Factores que ahora se tomarán en cuenta
Según el memorando, los oficiales deberán valorar aspectos como:
- Participación en la comunidad.
- Cuidado y responsabilidad familiar.
- Vínculos familiares en Estados Unidos.
- Educación, empleo estable y legal.
- Cumplimiento con declaraciones y pagos de impuestos.
Al mismo tiempo, la política instruye a vigilar con mayor detalle conductas que, aunque no sean delitos, podrían cuestionar el buen carácter moral, como infracciones de tráfico reiteradas, acoso o comportamientos agresivos.
Posibilidad de rehabilitación
El USCIS también permitirá considerar señales de rehabilitación en casos con historial negativo, como el cumplimiento de libertad condicional, el pago de impuestos atrasados o de manutención infantil, así como cartas de apoyo comunitario.
Impacto y reacciones
Cada año, entre 600,000 y 1 millón de inmigrantes logran la ciudadanía estadounidense. Con las nuevas reglas, expertos anticipan un mayor escrutinio que podría derivar en más rechazos.
El portavoz del USCIS, Matthew Tragesser, defendió la medida: “La ciudadanía estadounidense es el estándar de oro de la ciudadanía; solo debe ofrecerse a los mejores del mundo”.
No obstante, críticos como Doug Rand, exfuncionario de USCIS, señalaron que la reforma busca ampliar los motivos de denegación: “Están intentando incluir comportamientos menores, como infracciones de tráfico, para limitar el acceso a la ciudadanía”.
Un giro más en la política migratoria
La disposición se suma a otras restricciones impulsadas por el Gobierno en los últimos años, entre ellas:
- Reducción en la admisión de refugiados.
- Eliminación de programas de entrada regular creados en administraciones anteriores.
- Limitaciones a ciertos visados.
- Revisión extendida de la actividad en redes sociales de los solicitantes.




