Un documento interno del DHS indica que menos del 14% de los arrestos de ICE en el primer año del nuevo mandato de Trump involucraron delitos violentos.

Informe revela perfil de arrestos de ICE bajo Trump
Menos del 14% de los inmigrantes arrestados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante el primer año del nuevo mandato del presidente Donald Trump tenían antecedentes o acusaciones por delitos violentos, según un documento interno del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) divulgado por medios estadounidenses. Los datos ofrecen una de las miradas más detalladas hasta ahora sobre el perfil de las personas detenidas durante la expansión de operativos migratorios en el país.
El informe indica que ICE realizó cerca de 393,000 arrestos entre finales de enero de 2025 y enero de 2026. De ese total, alrededor del 58% correspondió a personas con algún historial criminal, pero la mayoría de esos casos no implicaban delitos violentos. Aproximadamente el 40% de los arrestados no tenía antecedentes penales y enfrentaba únicamente infracciones administrativas relacionadas con inmigración, como permanecer en el país sin autorización.
Entre los delitos catalogados como violentos —incluidos homicidio, agresión sexual, secuestro, robo e incendio— se registró cerca de un 14% de los arrestos. El documento detalla que menos del 2% de los detenidos tenía cargos o condenas por homicidio o agresión sexual, mientras que alrededor del 2% estaba vinculado a presuntas afiliaciones con pandillas.
Las cifras contrastan con declaraciones públicas de funcionarios federales que han señalado que las redadas priorizan a personas consideradas amenazas graves para la seguridad pública. Un portavoz del DHS sostuvo que varios delitos clasificados como “no violentos”, como narcotráfico o conducción bajo los efectos del alcohol, siguen siendo considerados riesgos para la comunidad.
El reporte también muestra que el volumen total de arrestos administrativos —incluyendo personas sin historial criminal— aumentó significativamente en comparación con el año fiscal anterior. Analistas apuntan que este crecimiento refleja una intensificación de la aplicación de leyes migratorias a nivel nacional.
Encuestas recientes han mostrado variaciones en la percepción pública sobre estas políticas. Mientras sectores respaldan medidas estrictas, otros expresan preocupación por el alcance de los operativos y el perfil de las personas detenidas.
Expertos en inmigración señalan que los datos subrayan la complejidad del sistema migratorio estadounidense, donde las detenciones pueden responder tanto a delitos penales como a infracciones administrativas. El debate sobre prioridades de aplicación y protección de comunidades continúa siendo un tema central en la discusión nacional.




