La policía de Slidell informó que una mujer de 55 años fue arrestada por homicidio vehicular tras atropellar mortalmente a su nieto mientras conducía bajo los efectos del alcohol y medicamentos.
El menor esperaba su autobús escolar cuando ocurrió la tragedia.

Abuela es acusada de homicidio vehicular
SLIDELL, La. — Una mujer de 55 años fue arrestada este martes (11 de noviembre) después de atropellar y matar a su nieto de 5 años mientras salía de la vivienda familiar en Slidell. Según la Policía de Slidell, la conductora —identificada como Kristen Anders— estaba presuntamente bajo los efectos del alcohol y depresores del sistema nervioso al momento del accidente.
Los agentes respondieron alrededor de las 7 a.m. a la cuadra 300 de Spartan Loop, en el vecindario Spartan Trace, donde el niño, Carson Lawson, fue impactado por una GMC Yukon 2016 que su abuela conducía rumbo al trabajo.
El niño esperaba el autobús escolar
De acuerdo con los investigadores, el menor se encontraba en el área del driveway esperando su autobús cuando el vehículo avanzó hacia adelante y lo golpeó fatalmente. Anders fue detenida en el lugar tras determinarse que manejaba en estado de impairment.

La mujer fue acusada de homicidio vehicular, un cargo grave bajo las leyes de Louisiana.
Reacción de la policía y la comunidad
El jefe de la Policía de Slidell, Daniel Seuzeneau, describió el suceso como “devastador” tanto para la familia como para los agentes que respondieron a la escena.
“Este es el peor temor de cualquier padre”, dijo el jefe policial. “Todos los que estuvimos allí quedamos profundamente afectados.”
Vecinos del área relataron que escucharon gritos y pedidos de ayuda, lo que los llevó a llamar al 911. Algunos expresaron su tristeza y pidieron apoyo emocional para los familiares del menor.
Investigación en curso
Los investigadores de fatalidades de tráfico continúan recopilando evidencia, testimonios y análisis toxicológicos para determinar la secuencia completa de los hechos.
Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a ser consciente de los peligros de conducir bajo la influencia de sustancias, especialmente en zonas residenciales.




